AGROALIMENTARIA

 
Por Iñaki Eguía

El Rioja alavés, 
emblema del agro vasco

La agricultura vasca tiene como principal tarjeta de visita al vino de la Denominación de Origen Calificada Rioja, que genera cerca del 35% de los ingresos totales del sector primario. En la comarca de la Rioja Alavesa se asientan empresas internacionalmente reconocidas, como Bodegas Marqués de Riscal, Faustino o Nuestra Señora de Remelluri, que logran los primeros premios en los grandes concursos vitivinícolas y que están presente en los mejores restaurantes del mundo.

El vino Rioja, una de las denominaciones vitivinícolas más importante del mundo junto con Burdeos, Borgoña, Chianti, Toscana o Beaujolais, ha desarrollado en los últimos años un importante esfuerzo por elevar la categoría de sus caldos, y consolidar y ampliar sus mercados. La bonanza del vino de Rioja se refleja en que durante la pasada década se duplicó el número de bodegas de crianza, con más de 250, el número de barricas, que supera el millón, y el volumen de ventas, que en el conjunto de la denominación alcanza los 1.000 millones de euros. El crecimiento de estos últimos años ha estado acompañado de unas añadas que obtuvieron las calificaciones de excelente en los años de 1994, 1995 y 2001; muy buenas en los ejercicios de 1996 y 1998; y buenas, durante los años de 1993, 1997, 1999 y 2000. El vino joven, mayoritario antaño en esta comarca, ha dado paso a caldos crianza, reserva y gran reserva, que ya suponen cerca del 50% de la producción total y que generan un mayor valor añadido y más reconocimiento social.
Numerosas bodegas familiares, de pequeño tamaño, han avanzado hacia los vinos de calidad, que ha supuesto importantes inversiones con la incorporación de enólogos y con la continua renovación de los parques de barricas, así como la automatización de los equipamientos. Asimismo, la elaboración de caldos de calidad ha abierto a estas bodegas las puertas de nuevos mercados exteriores, para lo cual las pymes han fortalecido sus departamentos de exportación o bien han desarrollado sinergias, a través de la creación de consorcios de exportación como Araex o el impulsado por la Asociación de Bodegas de Rioja Alavesa (Abra). Las ventas exteriores del vino de Rioja alavés rondan el 30% de la producción anual total, siendo los principales mercados clientes el Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Suecia, Suiza, Dinamarca y Holanda. Sin embargo, la red comercial se ha extendido en los últimos años a las nuevas áreas emergentes como el sudeste asiático.
Por otra parte, el rendimiento económico y social que generan las bodegas de Rioja ha facilitado la adquisición de bodegas por parte de grupos vitivinícolas internacionales o de inversores procedentes de otros campos empresariales. Entre las grandes operaciones destacan la compra de Bodegas y Bebidas por parte de la multinacional británica Allied Domecq, la toma del control de Bodegas Palacios por parte de Acciona; la entrada de Codorníu en Bodegas Bilbaínas; Chivite en Viña Salceda; o de Mercapital en Bodegas Lan, una operación que anteriormente había realizado la sociedad inversora en Barón de Ley. Asimismo, la rentabilidad obtenida por las bodegas de Rioja alavesa ha posibilitado su entronque con la arquitectura más vanguardista del momento. En este sentido, destacan las bodegas diseñadas por Santiago Calatrava para Bodegas y Bebidas en Laguardia; la nueva planta de Marqués de Riscal en Elciego diseñada por Frank O. Gerhy, o el proyecto de Iñaki Aspiazu para Bodegas Baigorri en Samaniego, entre otros.

Productos de calidad
El Gobierno vasco pretende expandir el prestigio alcanzado por el vino de Rioja a otros productos del agro vasco a través de la creación y consolidación de las Denominaciones de Origen, tales como las del Txakoli de Bizkaia, Getaria o Alava o del Queso de Idiazabal, o de la promoción de los productos agroalimentarios de mayor calidad a través de su identificación con el sello de garantía Eusko Label Kalitatea. En este sentido, la Fundación Kalitatea, dependiente del Departamento de Agricultura y Pesca del Gobierno vasco, está desarrollando una gran labor en certificaciones de calidad en producciones como la hortícola, alubia, miel, carne, patata, bonito del norte, leche, carne vacuno, etc. Entre los nuevos productos en los que la Fundación Kalitatea implantará homologaciones de calidad se encuentran la sidra, la carne porcina en fresco y los cultivos ecológicos. Esta producción de calidad es la abanderada de un sector agrario vasco, cuyo valor productivo ronda 480 millones de euros, cifra que supone el 1,1% del PIB. Esta producción de la actividad primaria está repartida entre la agricultura, que proporciona cerca de 210 millones, la ganadería 170 millones y el sector forestal cerca de 100 millones de euros. Sin embargo su importancia económica asciende con el apoyo de las industrias agroalimentarias vascas. Esta actividad está desarrollada por cerca de 2.000 empresas con unos 14.000 empleos directos que generan el 7% del PIB vasco. Por su dimensión económica, destacan la presencia de filiales de las grandes multinacionales del sector de bebidas refrescantes, helados y repostería. Entre las empresas locales, destaca la importancia del sector de conservas de pescado, con compañías líderes en el mercado español y con gran vocación exportadora.
La vitalidad inversora de la industria agroalimentaria se refleja en proyectos como la apuesta de United Biscuits en la planta galletera de Orozko, que ha concentrado una gran parte de la producción que tenía en Fontaneda (Palencia); el plan de inversiones puesto en marcha por Unilever en la factoría de Leioa para aumentar su producción de margarinas, mayonesas y salsas, o el proyecto de Brioche Pasquier, que tras entrar en el capital social de Recondo, está construyendo una nueva planta de bollería en Irún. Asimismo, el grupo lácteo Iparlat, tras alcanzar un nivel de rentabilidad en 2001, ha iniciado una apuesta por implantarse en los mercado exteriores a través de su presencia industrial en Chile y con la comercialización de productos y transferencia de tecnología a otros países sudamericanos y europeos. Iparlat está apostando para que los derivados lácteos, diseñados a través de sus alianzas con los grupos finlandeses Raisio y Valio, y el suizo Emmi, supongan el 50% de los ingresos totales, debido a que proporcionan una mayor rentabilidad que la distribución de la leche.
La multinacional suiza Nestlé también ha desarrollado una importante apuesta por la modernización de su planta alavesa de Araia, con más de 18 millones de euros invertidos en aumentar su capacidad de producción de los helados comercializados bajo la etiqueta de Miko. Por su parte, el grupo cooperativo de MCC también está apostando por el negocio de la agroalimentación a través de Erkop, que agrupa a las sociedades Auzo-Lagun, dedicada a la restauración; Barrenetxe, hortofrutícola; Behi-Alde, la explotación vacuna; Miba, el fabricante de piensos; Unekel, la granja de conejos; y Multifood, dedicada a la elaboración de platos precocinados, con una plantilla acumulada cercana a los 2.200 empleados, y con unas ventas que rondan los 60 millones de euros.
El grupo Amezua, con una facturación de 39 millones de euros, también se ha consolidado con un importante crecimiento en el negocio cárnico porcino a través de su apuesta por la innovación y la calidad. En el negocio de bebidas no alcohólicas, la compañía embotelladora Norbega, concesionaria de la multinacional Coca-Cola para el País Vasco, Navarra, Burgos, Cantabria y La Rioja, está culminando una inversión de 90 millones de euros en la planta de envasado en Galdakao (Bizkaia). Con la ampliación de sus instalaciones, Norbega ha introducido nuevos formatos y productos que posibilitarán superar los 400.000 litros de refrescos embotellados bajo las marcas Coca Cola, Nestea, Aquarius y Sonfil. Por su parte, la multinacional norteamericana de bebidas refrescantes Pepsico ha apostado por la fábrica de Etxebarri Ibiña, con unas inversiones que superan los 36 millones de euros en los últimos años, y concentrando en Vitoria la actividad financiera y contable de la filial española. Las instalaciones alavesas se han convertido en la mayor planta embotelladora del grupo en Europa y la tercera a nivel mundial, con una producción que ronda los 300 millones de litros con más de 200 referencias distintas de productos y formatos.
El sector de conservas de pescado también ha acometido una importante política de renovación. Entre los grandes éxitos, destaca el de Sálica de la mano del grupo Albacora. Esta compañía, surgida de la unión de Campos y Astorquiza, ha vivido un crecimiento constante, pasando de una ventas que no superaban los ocho millones de euros en 1993 hasta los más de 60 millones con los que cerrará el presente ejercicio. Por otro lado, las compañías guipuzcoanas de aguas minerales Alzola e Insalus han desarrollado importantes inversiones en sustituir los envases PVC por PET más ecológicos, y en aumentar su producción conforme a la creciente demanda del mercado de estas bebidas. Asimismo, Conservas Garavilla, empresa líder del sector con la marca Isabel, ha destinado cerca de 12 millones de euros a su nueva planta de Mundaka (Bizkaia), que se unen a más de 24 millones desembolsados en la modernización y ampliación de su flota atunera. Estas dos actuaciones son dos ejemplos de la transformación del sector conservero vasco por aumentar su mercado a través de la calidad de su producción. Otras compañías, como Conservas Ortiz, Heisa, Pedro Alegria, Ormaza, Dentici, Cusumano, La Gaviota o Yurrita, entre otras, caminan también en la misma dirección entrando en nuevos productos y abriendo mercados en el exterior.

Los nuevos arrantzales
Por último, la flota pesquera vasca está acometiendo, en el cuatrienio 1999-2002, el proceso de renovación y modernización más importante de las tres últimas décadas. El ambicioso plan supone la construcción de un total de 132 buques, equivalente a 42.000 GT de arqueo, con una inversión total de 340 millones de euros, de los que 100 millones corresponden ayudas otorgadas por el Departamento de Agricultura y Pesca del Gobierno vasco. El proceso conlleva la construcción de 99 unidades de bajura, en su mayor parte de gran porte, y otras 33 unidades de altura y gran altura. Hasta el momento se han renovado 84 buques, que suponen el 34% de las unidades y el 50% del arqueo total de la flota vasca. El Departamento de Agricultura y Pesca del Gobierno vasco promovió la iniciativa en 1999 de renovar el 50% de la flota pesquera pero en un plazo que concluía en 2006. El sector ha llevado a cabo la modernización de los buques en la mitad de este plazo. Una situación que revela la ambición de una flota que está viva, según destacó el consejero Gonzalo Sáenz de Samaniego. De las inversiones totales en modernización de la flota pesquera, el 75% se ha desarrollado en los astilleros vascos. El Departamento de Agricultura y Pesca del Gobierno vasco ha tratado que el proceso de renovación de la flota se realice por parte de astilleros e industria auxiliar vasca. 
 
 


LA MEJORA DE LA CALIDAD DE VIDA DE LA POBLACION RURAL
La competitividad del sector agrario también se refleja en la mejora de su calidad de vida, que recorta progresivamente la tradicional distancia con respecto a la que disfruta la población urbana. Así hasta hace no mucho tiempo, en las ciudades se concentraban todos los grandes servicios de la población, quedando el campo en una situación de desfase, que generaba su continuo despoblamiento. Para contrarrestar esta situación, la modernización y la mejora de la calidad de vida del sector rural es una de las apuestas del conjunto de las administraciones públicas. El Plan de Desarrollo Rural Sostenible 2000-2006 de la Comunidad Autónoma del País Vasco proyecta unas inversiones de 500 millones de euros para este periodo para lograr unas condiciones de calidad de vida del entorno rural similares al urbano.
Este desembolso se reparte en diversos programas de promoción y desarrollo impulsados desde el Gobierno vasco y las Diputaciones Foral de Alava, Bizkaia y Gipuzkoa, y que cuentan con un importante respaldo de los fondos procedentes de la Unión Europea. Entre sus grandes objetivos se encuentra frenar el descenso de la población rural, incorporando una población joven a través de la creación de un clima de optimismo y perspectivas de futuro del sector primario. Las instituciones públicas han conseguido en la última década un crecimiento del 6% en la población rural, que ha sido muy importante tras tres décadas de continuo descenso. Los programas de desarrollo rural, iniciados en la Montaña y Valles alaveses, han conseguido importantes resultados, con incrementos de hasta el 17%. Entre las acciones más destacadas del Departamento de Agricultura y Pesca del Gobierno vasco en promoción del desarrollo rural se encuentran las iniciativas Erein y Leader +. El programa, Erein apoya actuaciones tan diversas como la reparcelación de tierras, la dotación de servicios básicos (miniguarderías, centros sociales, ludotecas, bibliotecas, etc), ayudas al empleo, a inversiones productivas, el fomento del turismo y el artesanado, y para facilitar la adquisición de viviendas. El grupo de acción local Mendinet, formado por 13 socios, 12 de las cuales son entidades privadas como las asociaciones de agricultura de montaña y desarrollo rural, es el encargado de gestionar la iniciativa Leader +, que está dirigido a los municipios de las zonas rurales del Objetivo 2.
Los fines del programa Leader + son la implantación de nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Entre las acciones subvencionables se encuentra la creación y mantenimiento de empleo ligado a las nuevas tecnologías; la diversificación de la actividad en el ámbito agrario y afines; la búsqueda de nuevos cauces de comercialización y producción; el diseño de nuevos modelos de formación e información, y la realización de proyectos comunes de cooperación entre distintas zonas rurales.
Uno de los proyectos más destacados de la iniciativa Leader + será la implantación de las nuevas tecnologías de la información al mundo rural. Para ello, el Departamento de Agricultura del Gobierno Vasco está iniciando las pruebas piloto para extender a 110 municipios englobados en la categoría 2r, que sustituye a la 2B, las nuevas tecnologías de la información al mundo rural, a través de una red troncal, vía radio con el sistema LMDS, que está apoyada por las tecnologías satélite y WI-FI.
Concretamente se quiere atender al 9% de la población vasca que habita en zonas rurales no consideras prioritarias por los grandes operadores de las telecomunicaciones por su falta de rentabilidad económica. Los núcleos beneficiados se encuentran diseminados en un espacio geográfico muy amplio y, en numerosos casos, con un acceso orográfico difícil. Entre las posibilidades que abre la banda ancha en el medio rural se encuentra la televigilancia de establos ganaderos, servicios de videoconferencias y teleinformación, o sistemas de gestión del transporte rural.
 Por otra parte, la sociedad pública Mendikoi, dependiente del Departamento de Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco, está desarrollando un importante trabajo en el área de la formación, tanto de enseñanza reglada como no reglada. Los cursos abarcan temas muy variados, desde la gestión hasta aspectos referentes a la agricultura, jardinería, ganadería, sector forestal, enología, etc. En formación general, se ofertan diversos cursos de informática, certificación y acreditación en el laboratorio de analítica química agrícola; comercialización de productos agroalimentarios de calidad; compostaje; ofimática básica, internet, etc 
Junto a estos cursos de formación general, se han incluido otros ligados al sector agrícola como aplicación de productos fitosanitarios de uso agrícola, prevención de riesgos laborales, agricultura biodinámica, etc. Los ciclos formativos de grado medio tienen las titulaciones de técnico en explotaciones agrícolas intensivas, ganaderas y técnico en jardinería. Los ciclos de grado superior se dirigen a la gestión y organización de empresas agropecuarias y gestión y organización de recursos naturales y paisajísticos.